La ozonización para la desinfección primaria del agua potable normalmente se lleva a cabo mediante un contactor que consta de múltiples cámaras verticales u horizontales conectadas en serie. Las condiciones de mezcla no ideales en estas cámaras pueden reducir en gran medida la eficiencia general del proceso de desinfección y pueden provocar una formación excesiva de subproductos de la desinfección, como el bromato. Esta investigación es la primera en utilizar una nueva técnica, la fluorescencia tridimensional inducida por láser (3D LIF), para examinar visual y cuantitativamente el flujo tridimensional inestable y la mezcla dentro de un contactor de ozono. Este análisis proporciona información que no ha sido posible obtener con los métodos de seguimiento tradicionales. La técnica desarrollada en este estudio es una nueva herramienta para diseñar y optimizar contactores de ozono para lograr el cumplimiento normativo y también se espera que sea muy útil al evaluar, optimizar y diseñar otros reactores de desinfección. Incluye 22 referencias, figuras.