En 1994, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos promulgó nuevas reglas destinadas a reducir los niveles de subproductos desinfectantes (DBP) en el agua potable. Formados a partir de la reacción del cloro y otros desinfectantes con materia orgánica natural, los DBP son compuestos potencialmente peligrosos que incluyen trihalometanos (CHCl3, CHBrCl2, etc.), ácidos haloacéticos y otras especies halogenadas. Las nuevas reglas también incluyen el monitoreo de los niveles de materia orgánica natural en el agua cruda, durante el proceso de tratamiento y en el agua terminada mediante la medición de las concentraciones de carbono orgánico total (TOC). Las reglas propuestas regularían los niveles de TOC permitidos en el agua terminada en función del TOC y la alcalinidad del agua de origen. La EPA también anunció una Regla de recopilación de información (IC) para inspeccionar sistemas de tratamiento más grandes para ayudar en el desarrollo de la Regla final sobre subproductos de desinfección. La ICR requiere un seguimiento exhaustivo que incluya el COT y estudios a escala de laboratorio para los subproductos de la desinfección. Este artículo describe un extenso estudio para desarrollar una nueva técnica para la medición del CO2 formado a partir de la oxidación de compuestos orgánicos que también ha llevado al desarrollo de un analizador de TOC que es ideal para aplicaciones de agua potable. El analizador es fácil de usar, no requiere mantenimiento frecuente, gases de purga ni preparación de reactivos y la calibración del nuevo sensor de CO2 es estable durante 1 año. El analizador tiene un amplio rango dinámico (0,5 ppb a 50 ppm) y puede usarse para medir TOC en prácticamente todos los tipos de muestras de agua.