Aunque los procesos de microfiltración (MF) y ultrafiltración (UF) son eficaces para eliminar microorganismos patógenos como Giardia y Cryptosporidium, son relativamente ineficaces para controlar contaminantes orgánicos y materiales de sabor y olor (TOM). Así, se adoptaron procesos de postratamiento para controlar estos contaminantes, incluido el carbón activado granular (GAC), el carbón activado biológico (BAC = Ozono + GAC) o la nanofiltración (NF). En este estudio, se examinó la eficacia del proceso de MF posterior al tratamiento en pruebas a escala piloto. Se analizaron varias configuraciones de sistemas, incluidos MF-GAC, MF-BAC y MF-NF, en términos de eficiencia de eliminación y costo de operación. Además, los postratamientos para MF se compararon con los del tratamiento de agua convencional (filtración rápida con arena: RSF) para verificar la suposición de que existe una ventaja adicional al combinar MF y GAC/BAC. El trabajo se realizó a escala piloto utilizando una planta de 50 m<sup>3</sup>/día con microfiltros sumergidos (Cleanfil-S20, Kolon, Corea) y una planta de 15 m<sup>3</sup>/día con un sistema convencional de tratamiento de agua. Cinco combinaciones de procesos se ejecutaron en paralelo, incluidos MF-GAC, MF-BAC, MF-NF, RSF-GAC y RSF-BAC. Cada proceso tenía una capacidad de tratamiento de 7,5 m3/día, excepto MF-NF que tenía una capacidad de 7~10 m3/día. Se utilizó agua cruda recogida del río Han como agua de alimentación y cloruro de polialuminio como coagulante. Se tomaron muestras para monitorear las calidades del agua tratada. En algunos casos, se agregaron TOM como 2-MIB y geosmina al agua cruda para investigar más a fondo la eficiencia de estos procesos. Incluye 3 referencias, tabla, figuras.