Este artículo analiza el rápido crecimiento en el uso de procesos de membrana para sistemas municipales de tratamiento de agua en los últimos años. Este crecimiento está siendo impulsado por una serie de factores tales como: regulaciones más estrictas sobre el agua potable; deseo de mejorar la calidad del agua producida; facilidad de operación; y aumentar la competitividad en costos con respecto a los procesos de tratamiento convencionales. Las membranas de microfiltración y ultrafiltración suelen tener tamaños de poro de 0,1 a 0,2 micrones y de 13.000 a 100.000 daltons, respectivamente, y funcionan a presiones de alimentación de entre 20 y 75 psi, según la aplicación específica y el producto de la membrana. Incluye mesa, figura.