Este estándar establece un marco para la clasificación de los dominios de operación de los sistemas de conducción autónoma en vehículos de carretera. Define criterios y categorías que permiten identificar y describir los entornos en los que estos sistemas están diseñados para funcionar. La clasificación se basa en factores como la complejidad del entorno, la presencia de elementos dinámicos y la necesidad de interacción con otros usuarios de la vía. El estándar proporciona una guía para la comunicación y la comparación entre diferentes sistemas de conducción autónoma, facilitando su integración en entornos reales. Su implementación contribuye a la claridad y a la consistencia en la definición de los dominios de operación de estos sistemas.
*** Tenga en cuenta: esta descripción puede no ser precisa; consulte la documentación oficial.