Las pruebas piloto se pueden dividir en dos categorías según el grado de desarrollo del proceso. Las pruebas de desarrollo ayudan a crear diseños de procesos. Las pruebas de demostración validan los diseños existentes. En las pruebas de membranas, los parámetros críticos son: fuente de agua de alimentación (pozo, superficie, desechos), composición química del agua de alimentación, proceso y condiciones de pretratamiento, recuperación, geometría de la membrana y velocidades de flujo. Dos historias de casos ilustran los requisitos de las plantas piloto y el potencial de desastre al confiar en resultados de pruebas no válidos. El primero es un sistema de ultrafiltración que forma parte de una planta de tratamiento de aguas residuales, y el segundo es un sistema de recuperación de aguas residuales para una planta de acabado de metales.