Hoy en día, los administradores de servicios públicos enfrentan decisiones financieras más difíciles que nunca. Ante la necesidad de avanzar con programas de capital en un período en el que los ingresos son menos seguros debido al menor desarrollo y la disminución del uso por parte de los clientes, los administradores de servicios públicos pueden recurrir a una gestión financiera proactiva para identificar un camino financiero sólido a seguir. Utilizando estrategias de priorización mejorada, planificación financiera estratégica, costos de servicio y estudios de tarifas, optimización de los gastos de operación y mantenimiento y exploración de financiamiento externo, los gerentes pueden reducir sus incertidumbres financieras y gestionar el riesgo. Este artículo ayuda a los administradores de servicios públicos a determinar cuáles son sus actividades más críticas y presenta estrategias que ayudan a identificar flujos de financiamiento confiables para que esos esfuerzos puedan continuar. En este artículo, los administradores de servicios públicos encontrarán ayuda para afrontar el clima financiero más complejo en el que se encuentra la mayoría, así como estudios de casos que muestran los beneficios de las estrategias que se presentan. Incluye 4 referencias, tablas, figuras.