La inspección radiográfica es generalmente un método no destructivo (ver 1.2) para detectar defectos físicos internos en componentes pequeños que de otro modo no serían visibles. Las técnicas radiográficas tienen como objetivo revelar defectos tales como posicionamiento inadecuado de elementos, huecos en compuestos de encapsulación o encapsulado, faltas de homogeneidad en materiales, presencia de materiales extraños, elementos rotos, etc.