Con la privatización, la competencia controlada, la desregulación de la industria energética y una creciente legislación ambiental, las empresas de agua deben aspirar a algo más que altos niveles de servicio y confiabilidad. Deben buscar niveles competitivos de servicio y confiabilidad. Para alcanzar este objetivo, los proveedores de agua deben equilibrar las consideraciones financieras y las necesidades de los consumidores. Deben hacer un uso óptimo de los procesos productivos y de los sistemas de apoyo, logrando en última instancia la ecoeficiencia, es decir, el uso económicamente eficiente de los recursos con otros negocios. La tecnología de la información (TI) desempeña un papel clave para lograr este clima de eficiencia generalizada al: permitir la integración de sistemas informáticos, información, recursos humanos y recursos naturales; definir medidas comunes de desempeño; y optimizar el rendimiento. Tres paradigmas existentes (la arquitectura de comunicaciones de servicios públicos, la arquitectura empresarial de servicios públicos y la ecología industrial) pueden servir como aplicaciones estructuradas para la planificación e implementación eficiente de TI a nivel de planta, de servicios públicos y regional. Incluye 16 referencias, figuras.