Esta norma define los requisitos para reducir el riesgo de ruptura en órbita de naves espaciales no tripuladas, tanto durante su operación como al final de su vida útil. El objetivo se logra reduciendo la probabilidad de ruptura causada por eventos internos imprevistos y reduciendo todas las fuentes de energía almacenadas a niveles seguros al final de la vida útil de la nave espacial. Esta norma se aplica a la planificación, verificación e implementación de la prevención de ruptura de naves espaciales. Esta norma se aplica únicamente a naves espaciales no tripuladas que operan en órbita terrestre y no se aplica a naves espaciales tripuladas ni a etapas orbitales de vehículos de lanzamiento. Además, no cubre las fuentes de energía nuclear dentro de las naves espaciales. Esta norma no se aplica a los desechos causados por impactos de partículas externas (incluidos los desechos generados por impactos de partículas externas pero alimentados por fuentes de energía internas).