El objetivo de este preestándar europeo es establecer una terminología sobre intercambiadores de calor para que se utilicen términos consistentes. A los efectos de esta norma previa europea, un intercambiador de calor es un dispositivo cuya función principal es transferir calor entre dos fluidos, con separación física por una pared. Por lo tanto, queda excluido el intercambio de calor entre un fluido y un material sólido (en particular en el caso de los hornos).